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18 setembro 2009

Juicio contra las bolas


El presente continúa repleto de problemas graves. Quando se poderia pensar que Alberto Cairo centraria o seu pensamento sobre o software, linguagens de programação ou a participação dos leitores, o interesse do professor de infografia e jornalismo multimédia da University of North Carolina revela-se outro. O fundador da Visualopolis projecta o futuro reflectindo sobre o presente.

Gráficos de Burbujas

"A pesar de que se percibe un saludable mayor cuidado en las redacciones con los gráficos estadísticos y cartográficos, seguimos preocupándonos demasiado por la estética y demasiado poco por la funcionalidad.

Back to basics: ¿en esencia, en qué consiste nuestro trabajo? La infografía, como cualquier otro lenguaje periodístico, es una herramienta puesta a disposición de los lectores para que éstos extraigan un mensaje y perciban patrones, tendencias y realidades que no son evidentes a primera vista. No es ‘dibujo’. No es una oportunidad para hacer alarde de nuestros conocimientos de 'Ruby on Rails', 'R' o 'ActionScript'.

Si un gráfico no facilita la comprensión, es un mal gráfico. Puede ser un bellísimo relleno de espacio, eso sí, como el ‘Malofiej 17 - Premio Peter Sullivan’. Pero no creo que estemos en esta profesión para hacer arte (aunque podamos utilizar ciertas habilidades artísticas, de la misma forma que los redactores no deben hacer literatura, a pesar de que tomen prestadas algunas técnicas de ella).

Valga esta diatriba para presentar un pequeño experimento. Creo que los infografistas nos basamos excesivamente en intuiciones para decidir qué tipo de gráfico es más apropiado para cada historia. También confiamos en nuestros gustos personales, por eso nos acaban influyendo tanto las modas. Investigamos poco. O nada. Muchos continúan pensando que el escoger una forma visual para unos datos es una cuestión totalmente subjetiva, basada en las preferencias de cada uno. No lo es.

Exactamente: doce millones. La caída fue muy dramática, cosa que no se percibe con tanta claridad en el gráfico de burbujas, aunque la superficie de la segunda bola sea exactamente un tercio de la correspondiente a 2009. Recordemos que el experimento fue realizado con estudiantes de periodismo visual que, en teoría, tienen ciertos conocimientos de infografía.

Si alguien que comprende las gráficas estadísticas no es capaz de extraer el significado de un gráfico de burbujas, imagine lo que ocurrirá con un lector medio.

El hecho de que el cerebro humano tiende de forma automática a comparar una sola magnitud (altura o anchura, a menos que lo obliguemos conscientemente a hacer otra cosa), y falla miserablemente cuando compara áreas (altura y anchura), está bien documentado en la literatura académica especializada en cartografía y psicología de la percepción. Haciendo un paréntesis: éste es el motivo por el que habría que limitar las gráficas de tarta/torta/pizza.

Un periodista económico me preguntó (muy lógicamente): ¿pero no se soluciona ese problema colocando el número sobre las burbujas? Desde luego, respondí. Pero entonces, ¿para qué necesitas las bolas? Presenta sólo el número y haz una tabla, dado que los círculos no facilitan en nada la comparación de las proporciones entre las dos magnitudes. De hecho, confunden. Son puro ruído. Adorno. Estética. Relleno.

Cómo evitar que una moda nos conduzca por el mal camino es una pregunta habitual. La respuesta es sencilla, una de las frases que deberíamos tatuarnos en la frente para verla cada mañana en el espejo: la forma depende de la función. Antes de ejecutar una infografía, el periodista debe preguntarse cuál es la tarea que ese gráfico tiene que facilitar.

¿Por qué esa obsesión contra las gráficas de burbujas (o contra las tartas), me preguntan a veces? No es exactamente eso. Se trata, más bien, de que la explosión en el uso de este tipo de infografía es síntoma de un problema mayor, que está en el corazón de nuestra disciplina: muchos infógrafos continúan viéndose a sí mismos como artistas, no como comunicadores.

Funcionan con una escala de valores equivocada. Debemos enfocarnos primero en la eficacia de nuestros gráficos y luego en su belleza - o bien conseguir la belleza a través de la eficacia - no al revés. Ambos componentes son importantes (después de todo, es deseable crear presentaciones atractivas por el mismo motivo por el que los redactores intentan escribir titulares de impacto: mantener la atención), pero no en la misma medida."


Ver ‘Infografía, Visualización e Periodismo’.

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